Presentación...

Bajo el título "periodistasinvestigación", este blog quiere representar una mirada crítica del poder e impulsar la regeneración ética en los medios de comunicación, para que haya una auténtica libertad de expresión.


I am nothing if not critical

lunes, 24 de abril de 2017

NUEVO EQUIPO DIRECTIVO EN TELEMADRID SIN DESENTERRAR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El Director General de Radio Televisión Madrid, José Pablo López, que viene de desempeñar un cargo similar en el canal de los Obispos, 13TV, donde lo situó por la línea editorial en la ultraderecha mediática, reclama una segunda oportunidad ahora. Declara ufano rodeado de su nuevo equipo directivo que está compuesto "solo por profesionales que creen en un proyecto independiente, plural y neutral". Yo contesté en las redes sociales que "En Telemadrid se acabó con la libertad de expresión, que no ha sido restablecida. La lucha por la libertad de expresión no se acaba nunca".

Porque decir que tu proyecto informativo es independiente, plural y neutral, es no decir nada, ya que se presupone en democracia. Es como si un partido político dijese que va a respetar el resultado de las elecciones. Y más allá del peloteo de los de siempre, que también lo hacían con Esperanza Aguirre de cuerpo presente, no parece haber impactado ni llamado la atención la nueva etapa de Telemadrid, pese a los esfuerzos que hace el propio director general por anunciar las películas de la semana.
Los periodistas parece muchas veces que nos guiamos por otras reglas en cuanto al seguimiento social, distintas a las de las instituciones que son elegidas en las urnas. Parece que a nosotros no se nos analiza la trayectoria democrática y que todo se resuelve y perdona con movimientos de marketing, presentando caras nuevas.
Pero igual que al régimen político que sustituye al dictatorial se le exige que no tenga nada que ver con él, al periodismo cada vez más enredado con los fontaneros del poder se le pide que haya defendido la libertad de expresión cuando fue atacada por el poder.

Y eso es lo que ocurrió en Telemadrid, que más alla del ERE o solución final laboral fue un retroceso palmario en cuanto a la libertad de expresión en un medio público, y por tanto de todos los ciudadanos, madrileños en este caso. No fue solo un relevo de mano de obra sino un ataque a la libertad de expresión. Muchos periodistas defendíamos que el pluralismo de la sociedad se reflejase en el medio público y nos negábamos a la manipulación de la información. Eso ocurrió. No fue el marketing de nadie. Entonces José Pablo López seguramente no apoyó esa defensa de la libertad de expresión que se dirimía en la vida real, no en una operación publicitaria.

Nosotros luchábamos para que nuestros textos en la cobertura de una información no fuesen cambiados para favorecer al partido del gobierno en la Comunidad de Madrid, cuyo máximo responsable Ignacio González está hoy en la cárcel por corrupción. Que dijo entonces José Pablo López?

Los periodistas de Telemadrid sacrificados en la solución final, no detentábamos solamente un trabajo para vivir, sino que éramos mediadores de un derecho ciudadano que se enterró, la libertad de expresión, que fue socavado para sustituir una redacción por otra con menos derechos democráticos.
El poder público que en Madrid ha sufrido en su conjunto un retroceso democrático como consecuencia de la corrupción no ha sabido reponer la libertad de expresión aplastada y ha hecho un simulacro para intentar aparentar lo que no es. El marketing no lo resuelve, por eso no está entusiasmando ni creando expectativas el modelo actual de Telemadrid. Y ya resulta un sarcasmo que se abra una ventanilla para que los despedidos envíen sus solicitudes a ver si las empresas externas tienen a bien aceptarles o en trabajos puntuales en nuevos proyectos.

La libertad de expresión no es una "operancioncita".

Mi recuerdo a los compañeros José Luis Rodríguez y José Antonio Simancas.


sábado, 25 de febrero de 2017

Felipe González y Aznar con la extrema derecha venezolana

Los expresidentes Aznar y González piden la libertad de Leopoldo López, candidato de la extrema derecha venezolana, condenado a 13 años por instigar los sucesos de 2014, que se saldaron con 43 muertos y más de 800 heridos. Le tildan de "preso político", pero como escribía en EL PAÍS Juan Jesús Aznarez "impaciente, ignorando las convocatorias al aguante del frente opositor moderado, Leopoldo López, de 44 años, alentó una sublevación, que revistió las características de terrorismo urbano cuando contaminó con gasoil embalses de agua potable, redujo a cenizas una universidad e incendió otros 15 centros, destruyó estaciones de metro, taló miles de árboles para cortar carreteras, y vertió aceite en las autopistas provocando su colapso. Las protestas se saldaron con 43 muertos, entre ellos siete miembros de la Guardia Nacional, el equivalente a la Guardia Civil española"

Recordaba Aznarez que el general retirado Angel Vivas, se había librado por los pelos de la acción de la justicia, por explicar por internet "como deben cruzarse cables de acero en la carretera, a la altura del cuello, para impedir que los motoristas oficialistas gubernamentales desalojasen las barricadas antigubernamentales. Cuatro murieron descabezados".

Prueba de que los métodos de extrema derecha de Leopoldo López no los compartía la oposición moderada, es que en 2015, el candidato presidencial Henrique Capriles no asistió a los actos de homenaje del encarcelado. "López reclamaba el liderazgo opositor al régimen chavista", añadía el periodista de ELPAÍS, convencido de que el desabastecimiento y la insurgencia harían caer al gobierno de Maduro.

Hemos leído el procedimiento de descabezar a los motoristas de las fuerzas del orden que acudían a desmantelar las barricadas, las "guarimbas", donde se quemaban todo tipo de enseres en las calles. Pues bien nuestros ex presidentes Aznar y González, que se oponen a las manifestaciones pacíficas en las calles de España, por considerarlas no democráticas, defienden a Leopoldo López que impulsó esa estrategia insurreccional que en 2014 pretendía paralizar la producción, la circulación y la tranquilidad pública, sin excluir la violencia.

El concepto de preso político en la cultura de nuestro país, viene de los que defendían las libertades durante el franquismo, por lo que es una perversión aplicárselo a alguien de la extrema derecha, como Leopoldo López que alentó el terrorismo urbano, con el resultado de 43 muertos y numerosos heridos.

sábado, 22 de octubre de 2016

LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN LOS PARTIDOS

Los sucesos recientes en el PSOE donde una parte importante de su comisión ejecutiva dimite intentando forzar la disolución del órgano de dirección, ha sido interpretado como un "golpe" al que se han añadido otros adjetivos, pero que finalmente provocaba paralizar la libertad de expresión de los miembros ejercientes de dicha comisión ejecutiva, que al ser en un estamento elevado de la vida interna del partido, suponía el menoscabo de la libertad de decidir. Porque la dimisión de los miembros de la ejecutiva del PSOE, fue invasiva y no tanto el ejercicio de un derecho legítimo. Es decir, los que se iban no dejaban seguir a los que querían hacerlo, afectando al ejercicio de la libertad de expresión de un órgano de uno de los principales partidos que articulan con su presencia el Estado.

No quiero constatar aquí la evidente mala repercusión de tal hecho en la imagen de este partido, aunque es evidente que se ha puesto la mirada pública más en las disputas callejeras que en el ejercicio de  la libertad de expresión en un partido básico a la hora de formar gobierno. Socavar la libertad de expresión en un partido es como dejar desarmado a un ejército, y perdón por el ejemplo. Una mala imagen como esa en la época mediática donde se consumen imágenes sin contrapeso intelectual, puede tener consecuencias incalculables. Pero me atrevo a pensar por tanto, que la única lección a aplicar, sería dar un salto adelante en la imagen de libertad de expresión dentro de un partido democrático.

En el PP el problema es todavía mayor, aunque esto parezca un contrasentido porque su quietismo le aleja de dar esos espectáculos televisivos. En esencia no se conoce que dentro del PP exista libertad de expresión, lo que es un problema para la sociedad que no sabe el origen de los debates para hacer las leyes en un partido de gobierno. Se conoce de forma "técnica" el paso de las leyes por el Parlamento, lo que da sentido auténtico a la denominación de democracia formal. Pero no el origen de los debates internos, de la libertad de expresión de los ponentes y sus discursos alternativos. Un ejemplo, la sociedad desconoce que motivó el impulso del fallido proyecto de ley sobre el aborto del ministro Gallardón, ni las razones de que fuese desechado. Algo que importa a la sociedad se encuentra en una zona de oscuridad, y luego nos damos golpes de pecho porque la sociedad se exprese en forma dicotómica, del bien y el mal, que tenemos un sentimiento trágico.

CIUDADANOS, que ha puesto la regeneración como seña de identidad, sin embargo no ha sabido crear una práctica de defensa de la libertad de expresión, y le importa más lo táctico de ser partido "bisagra", factor que puede ser importante en el desarrollo de una nueva etapa alejada del absolutismo de las mayorías absolutas, sin embargo puede quedar asimilado por una nueva rueda burocrática y rutinaria de la democracia, si no sabe dar valor a los principios democráticos de forma radical, más allá de los intereses de partido.

PODEMOS, por su parte está intentando ensayar nuevas fórmulas de democracia y participación interna, con los círculos y votaciones tanto de sus representantes como de lo representado, los programas, pero no ha conseguido impregnar a la sociedad de su ejemplo político. Las nuevas formas de hacer política han devenido en un funcionamiento magmático, donde la libertad de expresión a la que no se pone cortapisas, cuelga paradógicamente casi más de las personas, de los liderazgos, que en los partidos mayoritarios muy jerarquizados. En PODEMOS, con la justificación en términos de ética política, de que se respeta el pluralismo de las minorías, se avala el hiperliderazgo de los que van haciendo posición política antes de que se haya ejercido la libertad de expresión en un debate total, como parecería de su representación en el imaginario de los seguidores. Otro ejemplo, en el proceso de elección interna en Madrid, se han puesto por delante las candidaturas y los nombres de dirigentes, y eso ha convivido con un proceso muy participativo.


miércoles, 9 de marzo de 2016

TELEMADRID NO SE DECIDE A SER UN MEDIO RADICALMENTE PERIODÍSTICO.

Tras la limpieza de profesionales realizada en Telemadrid, con el pretexto de la reforma laboral, por no seguir las instrucciones de manipular la información de los presidentes Esperanza Aguirre e Ignacio González, rodeados judicialmente por multitud de casos de corrupción, el canal madrileño no encuentra su sitio. Hay que decir en honor a la ecuanimidad que el Comité de empresa llevó a los trabajadores al despeñadero, en un enfrentamiento en el que se retroalimentaban los que defendían el cierre de la cadena con los que hacían huelgas que llevaban la emisión a negro. Por debajo negociaban una salida en la que algunos podrían regresar a otro puesto como personal de la Comunidad de Madrid. Era el camino de regreso tras los apaños de Moral Santín, cuando presidía el Consejo de Administració de Telemadrid en nombre de Izquierda Unida y que terminaría siendo gran amigo del presidente Ignacio González,  preparando la candidatura  de este a Cajamadrid y el ERE en la Televisión autonómica. Y de compañero de Moral Santín, el jefe de prensa de CC.OO. Hay quien de más?

 El periodismo, el pluralismo, la libertad de expresión fueron los grandes sacrificados.Que queda, un ejecutor: Ángel Martín Vizcaíno, hombre de confianza de Ignacio González,  y la información plural fuera de un canal que en su momento fue referente de proximidad a los ciudadanos y de crear un estilo propio en la información.
El nuevo argumento, la idea fuerza que se impone para elegir el Consejo de Administración, es la despolitización. Seguramente la intención sea buena, pero no los resultados. La Asociación de la Prensa, APM,  ha quedado fuera en el sistema de elección, además de los sindicatos. Es un mal camino el que  se inicia con el pretexto para que la APM no esté  en el Consejo de Administración: que la explicación sea que no lo haya solicitado.
Además los partidos en la Asamblea han pactado nombres que, o no tienen aclarado su pasado en algunos procedimientos judiciales o no tienen proyección profesional que compensan, eso si,  con su exacerbado sectarismo. Son consecuencias de lo que vengo denunciando, el periodismo español no se regenera y por ello seguimos dando vueltas en la noria de nombres y procedimientos que no son realmente plurales.

Para cuando medios con un periodismo radical? De momento Telemadrid no se decide

domingo, 13 de diciembre de 2015

LOS PERIODISTAS QUE TENÍAN MIEDO DE LOS PERIODISTAS

David Jiménez, director de EL MUNDO hace repaso de la trayectoria de su diario en la publicación de informaciones comprometedoras. Felipe González y los fondos reservados, el saqueo de los Pujol, el caso Urdangarin, los ERE de Andalucía, la corrupción que tanto daño ha hecho al PP y añade las irregularidades de la juez estrella de PODEMOS, Victoria Rosell.
Con este relato David Jiménez parece decir que son todos los políticos iguales,  metiendo a PODEMOS  en el mismo saco de la corrupción, lo cual no deja de ser una desmesura informativa ya que por el momento no hay caso Rosell.

Pero todo esto es para concluir que los políticos tienen que tener miedo de los periodistas. Es como si la corrupción solo tuviese una dirección. No se ha leído "LA PRENSA QUE SE VENDIÓ", donde se demuestra como los directores y propietarios de algunos medios de comunicación se ofrecían al poder, a cambio de soluciones económicas.

Resulta que EL MUNDO  silencia este libro que pretende la regeneración de los medios de comunicación. No se entiende que prive a sus lectores del conjunto de hallazgos informativos que se describen en el mismo, a no ser que entienda que no importan  las malas prácticas profesionales, la corrupción económica y ética que en "LA PRENSA QUE SE VENDIÓ"  se detallan con profusión de documentos originales. Por eso yo he cambiado el título del artículo de David Jiménez y en vez de los "periodistas que no temían a los políticos"  hablo de los "periodistas que tenían miedo de los periodistas".

martes, 1 de diciembre de 2015

EL DEBATE DE EL PAÍS, UN ÉXITO DEMOCRÁTICO.

El Diario EL País ha tenido un éxito democrático al reunir en un debate a los candidatos a Presidente del Gobierno para las próximas elecciones, Sánchez, Iglesias y Rivera. Y lo ha hecho al no aceptar que el actual Presidente en funciones Rajoy, cediese su lugar  a la Vicepresidenta Soraya Rodríguez. Va este éxito, más allá del evidente logro comunicacional en el que el formato también marca un punto de inflexión para el futuro, al dotarlo de agilidad para que se pueda conocer la auténtica valía de cada uno de los candidatos. No como ha sido habitual hasta ahora, donde el protagonismo correspondía a  los papeles que les preparaban los equipos de asesores, y que los candidatos monologaban ante la audiencia resignada de una democracia que tampoco ilusionaba en las formas de comunicarse a sí misma.

Y decimos que ha tenido un éxito democrático, porque como explicaba Joaquín Estefanía en la Cadena SER, se trataba de las reglas del juego, al hecho de que estén los candidatos a presidir el Gobierno, y no de meras conveniencias de partido. Porque el periodismo ha abandonado en numerosas ocasiones sus principios y ha caído en el posibilismo frente a sus competidores mediáticos y a la ventaja que pudiese obtener. En la democracia son importantes las normas escritas y los usos, ya sean en el Parlamento, o en el ejercicio de la libertad de expresión. Y un uso asumido es el de los debates en los medios de comunicación que se producen en otros países, como en otros apartados lo son cada vez más las primarias o los debates parlamentarios no encorsetados.

Reglas de juego en la comunicación, que la opinión informada sabe valorar,  frente a conveniencias de medio de información o políticas, cuando no van juntas. En la tertulia mañanera de la SER, el análisis de Estefanía contradecía al de Lucía Méndez, que como primer argumento exhibía el de que a Rajoy no le convenía asistir a ese debate. Hoy estamos en un escenario de fuerzas políticas emergentes, que nos puede distraer, con la pregunta de cuantos mas tendrían  que haber  estado en el debate, o con la de saber quien lo ganó. Importantes preguntas, pero que no atienden a lo sustancial, la batalla a favor de la libertad de expresión  que se ha ganado para todos por EL PAÍS no cediendo a las presiones del poder y dejando el atril de Rajoy vacío.

Me reconforta porque yo en el 96  perdí otra batalla por la libertad de expresión similar, cuando como presidente de la Asociación de Periodistas Parlamentarios, cite en el Congreso a un debate a Felipe González, que aceptó. y a José María Aznar, que ya se veía ganador y no le convenía. Se desestabilizó la Asociación de Periodistas Parlamentarios,  y el debate no se pudo hacer. Pedro J. Ramírez director entonces de EL MUNDO, me preguntaba en la Mañana de la COPE por qué quería hacer en ese momento el debate. Le contesté que "era un clamor" en la calle.

Era el argumento no periodístico y contrario a la libertad de expresión, el de la conveniencia política, Entonces lo defendieron Pedro J. Ramírez y Lucía Méndez y que algunos como se ve y se oye todavía mantienen, poniendo en el mismo plano las reglas del periodismo y los avatares políticos de los dirigentes a los que no quiere estropear del todo la faena.

Luis Santos Serra


sábado, 21 de noviembre de 2015

EL FRANQUISMO HOY PRESENTE

Se acaban de cumplir los cuarenta años de la muerte del dictador, y su sombra todavía provoca controversias. Desde la que se produce en el campo de los historiadores, con una corriente revisionista que pretende blanquear al régimen represivo, empezando por su figura. En este campo todavía no hay un relato colectivo sobre si fue un régimen autoritario o totalitario. Lo que no debería impedir que fuera considerado  Franco como un criminal de guerra.
Y en estas nos encontramos con que los celebrantes de la figura de Franco, la Fundación que lleva su nombre, consiguen la publicidad de la provocación en una sociedad democrática, donde se dice que no existe una ultraderecha con real influencia en el panorama político. Abiertamente convocan homenajes y se benefician de que aquí no fueran los golpistas, y quienes continúan con la antorcha de su legado, declarados ilegales. Que diferencia con los dictadores del eje Hitler y Mussolini. De hecho en el acervo popular hay dos momentos subyacentes a todo planteamiento, ya sea académico, o político, que "murió en la cama" y la famosa frase del dictador en su discurso de Navidad de 1969; "todo está atado y bien atado".

Esa frase sigue basculando sobre nuestras cabezas mas que como una premonición como una certeza, al ir comprobando realidades que no suponen una ruptura simbólica y real con el pasado. Pensemos sin ser exhaustivos, en los muertos republicanos en las cunetas, que no han podido ser enterrados dignamente, e incluso cristianamente, y cuyos familiares penan políticamente como una discriminación más en la democracia. Pensemos en el Valle de los Caídos, icono funerario de la dictadura, que se encuentra en un nudo jurídico, donde ni los poderes laicos ni la Iglesia, por encontrarse enterrado Franco en un templo benedictino, han logrado o querido desatar.
El poder judicial tampoco es ajeno a este devenir del franquismo en nuestro presente. Porque numerosas condenas producidas durante la dictadura no han sido revisadas, y luchadores por la democracia siguen arrostrando sus consecuencias.

Esto nos lleva a que sea Argentina la que tiene que realizar procedimientos judiciales contra nuestra dictadura, y a que desde nuestro país no se colabore. Por eso no sorprende, aunque hiera la sensibilidad democrática, que familiares del dictador tengan protagonismo en los medios de comunicación públicos, donde no se les afee el patrimonio que conservan logrado en la oprobiosa persecución y represión de los derechos humanos, ni se hablara del asesino Franco que firmaba penas de muerte. En todo caso, por interés informativo, podían haber aclarado si las firmaba Franco mientras desayunaba, como se ha dicho. Y que la única manera de perseguir los restos del franquismo sea con una cámara de televisión al policía torturador Billy el niño, González Pacheco, que ha tenido una feliz vida profesional, saltando a la empresa privada como especialista en seguridad, lo que le ha permitido vivir en una de las zonas mas caras de Madrid.

lunes, 16 de noviembre de 2015

CARLOS HERRERA Y SU INMORAL SELFIE EN EL LUGAR DEL ATENTADO EN PARIS

El conductor del programa de la COPE, Carlos Herrera, ha protagonizado un "selfie" -autofoto- frente a la sala Bataclan en Paris, donde los terroristas asesinaron a casi un centenar de personas. Podría parecer un exceso de la prensa sensacionalista que no se para ante nada ni nadie, la muerte, la intimidad, el respeto, la humildad acompañada de la desolación por el asesinato múltiple. Choca el protagonismo consumista, del que quiere compartir esa foto en las redes sociales, para sacar partido de su imagen personal frente al dolor ajeno y  la conmoción general. Seguramente  entiende esa foto Carlos Herrera, como una prolongación de su trabajo periodístico al frente de uno de los programas de la COPE, y de su contrato de estrella mediática. Pero ese selfie no es solamente un error que deja en mala posición a la cadena radiofónica, es a todas luces inmoral.

Se hizo la foto Carlos Herrera, el locutor de la COPE en Paris,  tras clausurar antes en Madrid el Congreso Católicos y Vida Pública, junto al presidente del grupo COPE, Fernando Giménez Barriocanal. El director del programa "Herrera en COPE"  no perdió el tiempo a la hora de sacar "plusvalías" para su imagen en su  viaje a Paris. No se acordaba de lo que había exigido a los políticos en dicho  Congreso, como si no sirviese para él mismo la reivindicación, cuando reclamó que solo se puede "aspirar a que la política dé una respuesta al bien común, si previamente se inicia ese camino en el tejido social". 

Pues bien el camino en el tejido social es también  responsabilidad de los medios de comunicación como formadores de opinión, en este caso católicos.
Pero tampoco resultaba muy católica la falta de un llamamiento a la paz y su elección por contrario de un lenguaje belicista. Dijo "Es la guerra sin ambajes, la guerra pura y dura".

jueves, 8 de octubre de 2015

PUBLICACIÓN DEL LIBRO "LA PRENSA QUE SE VENDIÓ"




 “LA PRENSA QUE SE VENDIÓ”,
Luis Santos
 Ediciones Carena.




 Se desvela cómo, algunos medios de comunicación,
 de la Transición se “vendieron” al Gobierno a cambio
de prebendas y subvenciones.

Se reproducen  documentos originales que
 demuestran los hechos.







domingo, 2 de agosto de 2015

ENTREVISTA EN INFOLIBRE

La entrevista íntegra en “inFolibre” el 19 de marzo de 2015

Un libro revela la implicación del ‘Abc’ de Sevilla en el golpe del 23-F
·         El periodista Luis Santos Serra publica un libro en el que se detallan las relaciones entre la prensa y el poder político entre 1977 y 1982
·         El texto revela, entre otros asuntos, la complicidad del Abc de Sevilla con el golpe de Estado del 23-F y la persecución de periodistas de izquierdas
·         "Estamos en un periodo de recopilación histórica, de cambio de ciclo, y al periodismo le tiene que llegar también su hora", explica
Actualizada 19/03/2015 a las 00:01  


"Estamos en un periodo de recopilación histórica, de cambio de ciclo, de revisión de la Constitución, y al periodismo le tiene que llegar también su hora". Este es el motivo por el que periodista Luis Santos Serra ha decidido escribir un libro en el que se relatan las tramas que relacionan a los periódicos con el poder político y económica a lo largo de las últimas décadas. Aunque aún no se sabe cuál será la fecha de publicación, Santos revela las enormes dificultades y presiones a las que ha tenido que hacer frente para conseguir que le publiquen La prensa que vendió. Por eso prefiere, por ahora, no dar el nombre de la editorial que lo va a sacar a la luz.

La prensa que se vendió está basada, principalmente, en lo que él llama el archivo Aguirre, un conjunto de documentos donde se muestran las comunicaciones que Ignacio Aguirre –secretario de Estado para la Información entre 1981 y 1982 y tío de la presidenta del PP madrileño y candidata a la Alcaldía de la capital– mantuvo durante su mandato con directivos de medios de comunicación, empresarios y el propio Gobierno. Aunque se centra en él, también habla de los secretarios de Estadoque ocuparon el cargo entre 1977 y 1982. A esta información de primera mano se le añaden testimonios de los protagonistas de la época, recogidos a través de entrevistas con el autor. Esperanza Aguirre, que en principio accedió a colaborar, finalmente optó por declinar su participación en el proyecto.

"No es el típico archivo de material administrativo, yo digo que es
 unarchivo de maldades, porque refleja todo el tráfico que hay con los medios de comunicación, con los directores de los periódicos", cuenta Luis Santos a infoLibre, que subraya que se trata de una etapa clave, ya que es "un periodo en el que se están conformando, no solo la democracia, sino los medios de comunicación que a su vez contribuían a generar la opinión pública". Además, apunta, "es un archivo inusual, porque son cartas coloquiales, muy directas". "Es un tipo de archivo quese tendría que haber quemado", bromea.

"El Gobierno tenía una llave enorme"

El autor distingue el contenido del 
archivo Aguirre en dos grupos. Por un lado, las cartas de directores de periódicos a esta Secretaría de Estado (y viceversa). Y, por otro, las notas que dirige Aguirre al presidente del Gobierno, donde le resume todo". En estas comunicaciones, señala, "participan los primeros espadas", como los editores Luca de Tena (Abc) o el conde de Godó (La Vanguardia).

Preguntado por el amplio periodo de tiempo que ha esperado desde que pasó todo aquello hasta que sale a la luz, el autor de 
La prensa que se vendió admite que tiene esta documentación desde hace 30 años, pero que, entre otros motivos, el terrorismo de ETA –en el libro se relatan operaciones dirigidas a lograr el cierre de Egin, el diario de la izquierda abertzale– hizo que prefiriera esperar para sacarlo a la luz: "Me daba miedo provocar un atentado".

El periodo tratado se enmarca en una coyuntura en la que "se está reconvirtiendo toda la prensa, que tenía una maquinaria muy obsoleta". "Necesitaban grandes inversiones y 
el Gobierno tenía una llave enorme para manejar eso", explica Santos, que apunta que "describe lo que era la época, cómo acomodan los medios, sobre todo Abc, su línea editorial al poder porque se lo dicen por carta". Así, destaca que "hay mucho tarjetón, donde meten la carta de trámite y en el tarjetón la barbaridad".

"En ese acomodo hay momentos que a mí me sacan los colores como periodista. Desde
 Abc le mandan al secretario de Estado un texto diciendo: 'Mira, la crónica que retiro'. Eso es muy fuerte. Le manda la crónica, firmada por el autor [José María Carrascal], al Gobierno", lamenta el autor, que subraya que es "una prostitución total". "No es por manía, pero Abc incurre en todos los capítulos como para sacarles de la profesión: golpe de Estado [23-F], falta a la ética periodística, envío de crónicas desde la edición de Sevilla a Luca de Tena y, de ahí, al Gobierno en un informe diciendo 'No sólo lo que hacemos, sino lo que dejamos de hacer, lo que dejamos que muera en nuestra mesa'. Es un procedimiento bochornoso", critica Santos, que establece una relación entre cómo se doma la línea y, a la vez, cómo se comienzan a solventar los problemas económicos que tenía el diario, especialmente con la banca.

La reacción de Abc de Sevilla el 23-F

"De la trama civil del 23-F no se investigó nada, excepto a [Juan] García Carrés [dirigente del Sindicato Vertical]", recuerda Santos, que subraya que
 "en la prensa, hubo de todo". "En concreto, en el caso de Abc, el ministro de Hacienda les tilda de 'fascistas' y asegura que se han puesto a las órdenes del Gobierno militar, en vez del gobernador civil, en la noche del golpe", cuenta el autor de este libro, que añade que se llegó a hacer un informe por parte de la Secretaría de Estado para la Información en el que se detallan "todos los movimientos que ha habido del Abc de Sevilla, llamando previamente al golpe y, posteriormente, llamando a la desmovilización de las manifestaciones democráticas de condena".

Así, apunta que los datos que puede aportar, "que hasta ahora no habían salido, son los del 
Abc de Sevilla; del resto, como los de El Alcázar [diario próximo a los golpistas] se habló, pero no se probó nada. No había documentos que vinculasen [la trama militar a los diarios] directamente, como ocurre con Abc".

Otro de los aspectos más reveladores de estos documentos es que el director del 
Abc de Sevilla, Nicolás Salas, "acuarteló a la redacción diciendo 'Aquí no sale nadie'" y, después, se fue a ponerse a las órdenes del gobernador militar". Además, editoriales del mismo diario hablaban de "la mala hierba que hay que cortar" o "llamaban a la represión", textos que también son incluidos en estos informes de la Secretaría de Estado.

En estos documentos se hace constancia del sesgo diferente de las ediciones de Madrid y Sevilla del diario
 Abc, informando a Aguirre que el de la capital de España "no hace nada, se queda callado", enfatiza Santos. Estos documentos señalan que, en 1982, Aguirre señala en un informe que "hay que apoyar a Abc en detrimento de la prensa progresista". "Ellos mismos tenían constancia del apoyo al golpe desdeAbc de Sevilla y, a su vez, le daban una opción preferencial antes de que ganara la izquierda", critica Santos.

"Esto ya habría prescrito, pero estos documentos, que inculpan directamente, 
tendrían que ser explicados por el Abc de Sevilla y elAbc globalmente. Ese director, Nicolás Salas, que sigue dando conferencias, no fue destituido", lamenta.

El autor reflexiona además sobre el papel que ciertos periódicos tienen a día de hoy: "Hay medios que tienen a todos sus redactores jefe o directores paseando por las tertulias y 
marcando la línea moral democrática. En otro orden, podría estar de acuerdo o no, pero que marquen ellos los límites del buen hacer democrático, cuando tienen, siendo leves con ellos, malas prácticas". "Esta gente es la que dice ahora lo que es bueno para la democracia, los que han hecho todo este tipo de cosas: trato de favor, tráfico de influencias, comportamientos poco éticos, apoyo al golpe de Estado... Además, están orgullosos de todo ese pasado: los que no lucharon, son los defensores de aquello", lamenta.

Sobre la falta de exigencia de responsabilidades, Santos cree que "ahí se puso un listón e, igual que no se juzgó a muchos guardias y oficiales, 
no se quiso ir más allá, no se quiso investigar. Se intentó hacer parecer que no había pasado nada". "La respuesta del Gobierno fue nula, cuando tenían que haber exigido responsabilidades a Luca de Tena. Pero tenían miedo a la llegada de los socialistas, que luego sabemos todo lo que llegó, pero era como ahora Podemos o Ciudadanos, parecía muy inminente", explica.

Persecución de periodistas de izquierdas

El periodista apunta que "se produjo una
 involución democrática dentro del propio régimen: hay una persecución de periodistas de izquierda en los periódicos y, además, protección de los que habían sido golpistas". Así, señala algunos ejemplos: Aguirre dice en un documento que el 80% de los redactores de Pueblo son "socialistas y comunistas"; "se impide que reaparezca Diario Madrid por una indemnización insuficiente" o que "el Gobierno coge al Abc y lo toman como suyo".

"Sobre todo, había persecución de periodistas", apunta, señalando que
llegó a haber "listas negras" en Informaciones, ya que muchos periodistas pasaron de este periódico al recién nacido El País, como Juan Luis Cebrián. "No dicen que este no me va a tratar bien la información, como se podría decir ahora, es que etiquetaban: 'Este es del PCE, sector eurocomunista...'. Es una terminología del régimen franquista: anticomunista, antisocialista, antidemocrática", explica Santos, que detalla que "más que impedir que apareciesen nuevos medios, que también, trataron de 'limpiar' las redacciones y hacer que se hundieran medios con trasfondo progresista".

Otro de los aspectos que explican esta relación entre Gobierno y prensa es el de las grandes inversiones que se necesitaban para sacar un periódico adelante. "Se intentaba aupar al diario del 
Abc. De hecho, hay un documento que dice cómo hay que apoyar a Abc en 1982. Es la forma de impedir que gane el PSOE", cuenta Santos, detallando que en los documentos "se dice que hay que sanearlo económicamente. No tengo los documentos en los que se dice que se sanea, pero sí todas las peticiones económicas, diciendo lo que hay que hacer con los bancos. De repente, aparece [Luis María] Anson en 1982 liderando el Abc'supersaneado'".

También es llamativo el episodio en el que el secretario de Estado pide 25 millones de pesetas al Gobierno para una subvención a Godó. Santos cuenta que estas cartas son especialmente "crudas" y en ellas se relata "cómo dar esta ayuda, la necesidad de redactar una norma pero sin que se enteren el resto de periódicos". Asimismo, explica que Aurelio Delgado, jefe de gabinete de Adolfo Suárez, se justificó cuando le preguntó diciendo:  
"Es que había que montar el país, había que hacer así las cosas". "Los medios fueron una parte más, pero son más importantes porque generan opinión", añade Santos.

Pese a una larga labor de investigación, Luis Santos asegura que, aunque da algunas cifras,
 no ha podido cuantificar el total de ayudas y subvenciones que se dieron a la prensa en estos años.

Operaciones para intentar cerrar 'Egin'

Según los documentos del archivo Aguirre, Marcelino Oreja, delegado de Gobierno en Euskadi (1979-1982), escribió una carta a Aguirre diciendo que se había reunido con los directores de todos los periódicos para analizar el caso del periódico Egin. El resultado de la reunión, comenta Santos, es “un acuerdo por el que deciden que no conviene cerrarlo políticamente, sino asfixiarlo económicamente”.

Egin no pagaba nada, pero nada. Ni a la agencia Efe, ni los créditos de los bancos Bilbao y Vizcaya [que después formarían el BBV]… y el Gobierno empezó a reclamar deudas: bancos, trabajadores, Seguridad Social, Efe, papel….”, recuerda Santos, que señala que, aunque la ley permitía cerrar el diario vasco, el Gobierno temía que “los abertzales se movilizaran y que, por tanto, el resto de los periódicos tuvieran que salir en apoyo a Egin”. Finalmente, Aguirre decidió no hacer nada.

En otra carta, 
Sabino Fernández Campo, secretario general y luego jefe de la Casa del Rey, escribe a Aguirre –de parte del jefe del Estado– preguntando que “si no se puede hacer más con Egin e, incluso, le dice que cómo puede llevar publicidad del Estado”, apunta el periodista. En esta ocasión, las peticiones tuvieron el mismo resultado.

Finalmente, 
Egin no fue cerrado hasta 1998, y ocurrió por orden del entonces juez Baltasar Garzón, que lo acusó de delito de colaboración con ETA, un delito que sería rebajado más tarde por la Audiencia Nacional. Posteriormente, el Tribunal Supremo dejó sin efecto estas imputaciones, pero el diario nunca volvió a a las rotativas.

"Aunque haya pasado mucho tiempo, la memoria histórica es importante y esto tiene que quedar claro, pero no está en la agenda", señala Santos, que subraya que "
ese fue el sistema que diseñaron, y no democráticamente, pese a que den lecciones". "Nos merecemos una explicación democrática de qué pasó en todos los aspectos. No es algo que de comer, pero tenemos que saberlo por calidad democrática", enfatiza el periodista.